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LOS PAISES ESCANDINAVOS Y LAS ENERGIAS RENOVABLES

Las energías renovables han experimentado un incremento importante estos últimos años en todo el mundo, estimulado por la creación del Protocolo de Kioto y una voluntad general de desarrollar una política orientada hacia las Energías Verdes.
La Unión Europea es la primera comunidad en producción de energías renovables y su objetivo es satisfacer en 2020 el 20% de su consumo total de energía empleando energías limpias. 

A lo largo del primer periodo del Protocolo de Kioto, la producción de energías limpias en la UE aumentó considerablemente. En 2013, alcanzó 24.3% de la producción de energías primarias totales, o sea un incremento de 84% entre 2003 y 2013.  


La energia hidroelectrica es la 3ª fuente de producción eléctrica mundial después del carbón y el gas, lo que la coloca como la primera fuente de energías renovables. Aunque los tres mayores productores de hidroelectricidad son China, América del Norte y Brasil, la energía hidráulica tiene un papel fundamental en Europa; su producción representa más del 10% de la producción de electricidad total y el 46% de la producción de energías renovables. Está desarrollada sobre todo en los países escandinavos como Noruega, Suecia, Finlandia y también Islandia, gracias a una geografía propicia para la instalación de centrales hidroeléctricas y a una política energética vanguardista. Después la sigue el sector eólico que se ha expandido estos últimos años en Dinamarca, y justo detrás el sector de la biomasa que conoce un activo desarrollo en particular en Finlandia y Dinamarca. 


 Noruega ha desarrollado un modelo energético único en Europa. Produce casi la totalidad de sus necesidades energéticas a partir de fuentes renovables gracias a su excepcional potencial hidráulico. Es el primer país europeo productor de energía hidráulica, por delante de Suecia y Austria. La potencia hidráulica noruega conoció un índice de crecimiento superior al 17% entre 2011 y 2012, y se espera un aumento de alrededor del 12% para 2020.Aunque desde 1960 su crecimiento económico se apoya en la explotación de las reservas de hidrocarburos del mar del Norte, Noruega está considerada como una potencia económica que emite poco gas carbónico. El país, que firmó y ratificó el Protocolo de Kioto en 2008, redujo sus emisiones en un 9% entre 1990 y 2012, y tiene previsto ir aún más lejos reduciéndolas hasta un 30% de aquí a 2030 y consiguiendo la neutralidad carbónica reduciendo sus emisiones al 100% de aquí a 2050. Islandia es también una campeona energías renovables. El 100% de la electricidad procede de fuentes renovables: el sector hidráulico contribuye en un 70% al mix energético del país y la geotermia suministra el 30% restante. Su potencial hidráulico es gigantesco y no se explota en su totalidad, por ello se estima que unos 30TWh extras podrían ser aprovechados cada año. Es el sector más importante del país.

Islandia también posee uno de los potenciales geotérmicos más grandes del mundo, y ya produce por ese medio casi el 90% de sus necesidades en calefacción.La utilización intensiva de las energías renovables ha permitido a Islandia evitar la producción de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero en la provisión de calefacción de las viviendas. No obstante, la política económica del gobierno islandés, que consiste en atraer grandes industrias consumidoras de energías como la producción de aluminio, ha tenido consecuencias como la subida de las emisiones de gases. Islandia, por su situación energética singular, tiene un trato especial en el Protocolo de Kioto, aun así, se ha fijado como objetivo convertirse en el primer país en el mundo 100% limpio para 2050, sustituyendo el petróleo por las fuentes renovables en los transportes.  



Suecia es un estado pro activo en el desarrollo y utilización de las energías renovables. En 2012 la parte de energías limpias había superado el 58% de la producción energética total, lo que significa que Suecia a alcanzado su objetivo para 2020 en el ámbito de la directiva europea, 8 años antes la fecha. Su producción de electricidad procede, en su mayoría, de la energía hidráulica con un 47.5%; en 2012, la producción de hidroelectricidad aumentó un 18.10% en comparación con 2011. Su potencia instalada total es de 16200Mw, lo que la sitúa en el puesto número diez del ranking mundial. El potencial del país está solamente aprovechado al 50%. Otras fuentes renovables están en expansión: la biomasa es el segundo sector renovable del país, se apoya en la potencia industrial forestal sueca y sigue desarrollándose a un ritmo de crecimiento medio del 9.9% en los últimos 10 años. El sector eólico es la filial más dinámica últimamente, con un crecimiento anual medio del 28%.Más de la mitad de la electricidad consumida en Suecia procede de fuentes renovables. El país es un gran consumidor de energía, sin embargo, con su mix energético des-carbonado al 61% y sus emisiones de CO2 por habitante más bajas de Europa (han bajado de 36% en 40 años), Suecia puede exhibir un real éxito en cuanto a política energética. Su objetivo es mucho más ambicioso: eliminar las energías fósiles de los transportes por carretera de aquí a 2030, y conseguir una economía neutra en carbono de aquí a 2050. 

Finlandia está igualmente en el buen camino en el desarrollo de las energías renovables. En 2012 logró ser la primera fuente de electricidad finlandesa, por delante de la energía nuclear y los combustibles fósiles. En ese año la parte de producción eléctrica a partir de energías limpias alcanzó el 40% cuando el objetivo para 2020 era alcanzar el 33%. La energía hidráulica ocupa el primer puesto aprovisionando el 24% de las necesidades del país, seguido por la biomasa con un 15.4%. El sector hidráulico contabiliza 16.8TWh y ha experimentado una subida del 35% respecto a 2011. La energía hidráulica es esencial en el cuadro energético y en el equilibro del sistema eléctrico finlandés ya que representa casi el 50% de su producción de energías renovables. También la biomasa está bien posicionada para seguir desarrollándose gracias a un enorme potencial, y al hecho de que asegure una producción estable a lo largo del tiempo.Lo que diferencia Finlandia de sus vecinos escandinavos es que su consumo de energía primaria es muy elevado, superior en un 47% a la media de los países desarrollados y, aunque su producción sea diversificada y ampliamente des-carbonada, solo cubre el 52% del consumo energético total. Su índice de emisiones de CO2 está muy por encima de la media de la Unión Europea. Sin embargo, la política energética finlandesa está orientada hacia la reducción de su dependencia energética y a respetar sus compromisos con el protocolo de Kioto. Su mayor preocupación es bajar en un 80% su producción de gases de efecto invernadero de aquí a 2050 y alcanzar el objetivo a largo plazo de una sociedad neutra en carbón. 

En Dinamarca, las energías renovables se igualan ahora con los combustibles fósiles, presentando un 48% frente a un 49.6% respectivamente. Representan el 40% del mix energético del país. A diferencia de los otros países escandinavos, la producción hidráulica es casi inexistente. El sector eólico es preponderante y ocupa un sitio muy importante en Dinamarca ya que representa el 33.6% del mix eléctrico y sigue desarrollándose sin problemas: un acuerdo energético prevé cubrir el 50% de las necesidades eléctricas del país de aquí a 2020 gracias al viento. La biomasa, con un 13.8%, ha tenido un desarrollo muy rápido hasta 2010 pero desde entonces su producción se ha estancado. El sector fotovoltaico está en plena expansión y, aunque de momento solo representa el 1% de la producción de renovables, ha multiplicado por 10 su producción entre 2011 y 2012.El hecho de que las emisiones de CO2 por habitante se queden por encima de la media de la OCDE, se debe al uso persistente del petróleo en los transportes. Estas emisiones, sin embargo, son inferiores en el ámbito de la producción de electricidad y de calefacción. Dinamarca se inscribe en el mismo objetivo que sus vecinos: de aquí a 2020, las energías renovables deberán representar 50% del mix energético danés.  



En conclusión, en el sector de las energías renovables, los 5 países escandinavos exhiben estadísticas impresionantes, aunque diversificadas y desiguales. Hoy, el 67% de la energía suministrada por estos países procede de fuentes renovables y solo representan el 4.5% del total de las emisiones de CO2 de la Unión Europea. Esas cifras se pueden explicar por la presencia de recursos naturales abundantes, pero también por un voluntarismo político y civil, una legislación flexible. El éxito energético de los países escandinavos viene también de una buena cooperación entablada en el seno del Consejo Escandinavo en caso de intermitencia (por ejemplo, cuando el viento disminuye, Dinamarca importa electricidad de Noruega) combinada con la mentalidad del respeto a la naturaleza muy arraigada en las mentalidades y mitos escandinavos.

Fuentes:
DataBase-Eurostat
Observer Energies Renouvelables.com
Actu Environnement.com


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